El reloj de mi papá
Poemas
Hay libros que se leen con los ojos y otros que se leen con el alma. Este pertenece a los segundos. Sus páginas no avanzan al ritmo apurado del mundo moderno, sino que respiran como lo hace el bosque cuando amanece, como se desliza la luz sobre el mar al atardecer, como se posa una gaviota sobre el mástil de un barco antiguo. Cada poema es una invitación a detenerse, a escuchar el silencio, a reconocer la belleza que habita en lo sencillo y a reencontrarse con esa mirada limpia que alguna vez tuvimos cuando el tiempo no era una carrera, sino un regalo.